La investigación doctoral que une a la Universidad del Atlántico y la Universidad del Valle para enfrentar la contaminación del agua
La investigación en nanociencia se consolida como una de las apuestas estratégicas para responder a problemáticas ambientales urgentes en el país. En ese escenario se desarrolla el proyecto Nanomat, una iniciativa interinstitucional que articula capacidades científicas de distintas universidades colombianas y que hoy cuenta con el aporte del doctorando Freider Gabriel Durán Manga, ingeniero químico de la Universidad delAtlántico, quien realiza una estancia de investigación en la Universidad del Valle.
Durán Manga es ingeniero químico, magíster en Ciencias Químicas y actualmente candidato a doctor en Ciencias Químicas por la Universidad del Atlántico. Desde 2022 hace parte del grupo de investigación en Fotoquímica y Fotobiología, reconocido en categoría A1 por el Ministerio deCiencia, Tecnología e Innovación. Su trabajo se centra en la síntesis y caracterización de nanomateriales con aplicaciones en remediación ambiental, una línea que hoy se articula al desarrollo del proyecto Nanomat.
“Nuestro aporte en el proyecto Nanomat es la fabricación de distintos materiales a escala nanométrica para la depuración de contaminantes emergentes en agua”, explica el investigador.
Nanomateriales para tratar contaminantes emergentes
En el marco del proyecto, el doctorando trabaja en la síntesis de óxidos bimetálicos, específicamente vanadato de bismuto, orientados a procesos de fotocatálisis heterogénea para la remoción de contaminantes presentes en el agua. El foco está puesto en sustancias como el triclosán y la benzofenona, compuestos ampliamente utilizados en productos de cuidado personal.
“Son moléculas que se encuentran como principios activos en jabones, dentífricos, bloqueadores solares y cosméticos, y que terminan llegando a los cuerpos de agua”, señala Durán Manga.
Actualmente, su estancia en el Centro de Excelencia en Nuevos Materiales (CENM) de la Universidad del Valle está dedicada a la caracterización de estos materiales, empleando técnicas especializadas como espectroscopía Raman y microscopía electrónica de barrido (SEM), fundamentales para determinar sus propiedades estructurales y funcionales.
“Esta es una primera etapa. Más adelante estaremos haciendo otras combinaciones con distintos materiales para ampliar el área de aplicación”, añade.
Una alianza con trayectoria investigativa
La participación de Durán Manga en Nanomat es resultado de una relación académica sostenida entre investigadores de ambas instituciones. Su trabajo conjunto con el profesor Carlos Díaz y el grupo de Fotoquímica y Fotobiología de la Universidad del Atlántico fue clave para su vinculación al proyecto.
“Por mi área de experticia, que es la parte de nanomateriales, consideramos que podía aportar al desarrollo del proyecto”, afirma.
Además del tratamiento de contaminantes emergentes, el proyecto aborda otros retos críticos asociados al recurso hídrico. En articulación con la profesora Adriana Niño, de la Universidad del Valle, se desarrollan investigaciones en fabricación de membranas para desalinización, una línea especialmente relevante para zonas costeras como el Caribe colombiano.
“Venimos de una región donde hay mucha agua, pero es agua salada. Estamos tratando de darle una solución a ese problema”, explica el doctorando.
La experiencia en la Universidad del Valle
Para Durán Manga, esta es su primera experiencia académica en Cali y en la Universidad del Valle, institución que destaca por su enfoque investigativo y su diversidad académica.
“Ha sido una experiencia bastante grata. Es un campus enorme y muy diverso. La acogida ha sido muy buena y se nota la pasión de los investigadores con los que he podido conversar”, comenta.
El investigador resalta el valor formativo de compartir con científicos de amplia trayectoria y reconoce que este intercambio fortalece su propio proceso como investigador en formación.
“Todavía me falta un camino muy largo por recorrer, y tener como ejemplo a personas con todo este bagaje en investigación es muy valioso”, señala.
Ciencia con impacto social
Más allá de los resultados académicos, Nanomat contempla un fuerte componente social y de apropiación del conocimiento. Para el doctorando, uno de los principales retos es traducir los avances de la nanociencia en beneficios concretos para la sociedad.
“A veces uno se va mucho por el lado académico, pero hay que aterrizar todo en aplicaciones que impacten de manera positiva a la comunidad”, afirma.
En ese sentido, destaca la importancia de llevar los desarrollos desde la escala de laboratorio hacia soluciones reales, especialmente en el tratamiento de agua.
“La nanotecnología puede hacer procesos de tratamiento mucho más eficientes. A pesar de que tenemos mucha agua en el país, también tenemos mucha agua que tratar”, concluye.
Con iniciativas como Nanomat, la investigación
doctoral se convierte en un puente entre la ciencia de frontera, la cooperación
interinstitucional y la búsqueda de soluciones sostenibles para los desafíos
ambientales del país.


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